Teoría Emocional de la Racionalidad

Esta teoría aporta un nuevo marco teórico para comprender la relación entre las emociones, la atención y la cognición, siendo capaz de explicar muchos de los fenómenos psicológicos y de comportamiento de una forma integradora y fundamentada.

Al ser un modelo explicativo, y no sólo descriptivo, permite entender las causas que generan esos fenómenos, haciendo posible identificar los factores que los caracterizan y sobre los que se puede actuar, asi como las dinámicas a las que dan lugar. Su principal aportación se puede resumir de manera sencilla:

Las emociones son el mecanismo de optimización del funcionamiento cerebral. Garcés & Finkel 2019 - Emotional Theory of Rationality, Frontiers in Integrative Neuroscience.
Teoría Emocional de la Racionalidad-ETR

Es importante resaltar que la teoría no hace diferencias entre emociones positivas y negativas, ya que ambas se consideran respuestas a "desafíos", ya sea eludir una situación de riesgo o conquistar al amor de tu vida. Para conseguirlo, las emociones deben llevar a cabo tres tareas fundamentales:

Tareas del Sistema Emocional


De contingencia

Desplegando una respuesta rápida, aunque genérica, que permita empezar a resolver un desafío para el que no existe aún una respuesta específica.


De activación

Indicando a la atención que existe la necesidad de activar los recursos cognitivos para generar una nueva respuesta más específica.


De priorización

Marcando el estímulo con una "Criticidad Emocional" que, en el caso de producirse múltiples estímulos simultáneos, permitirá a la atención decidir a cual de ellos debe asignar un acceso prioritario a los recursos cognitivos, que son limitados, mas lentos y costosos.


Una vez que los sistemas cognitivos desarrollan una respuesta más específica, ésta se va perfeccionando a la vez que va regulando gradualmente la respuesta emocional. En el momento en que esa nueva respuesta es totalmente eficaz, la emoción ya no es necesaria y es finalmente inhibida.

Esta estructura funcional, clara y sencilla, permite explicar con detalle las posibles dinámicas que el cerebro puede presentar, así como los factores que las condicionan, lo que a su vez hace posible comprenderlos en profundidad y poder actuar sobre ellos para modificarlos.

Las implicaciones que se desprenden de esa comprensión nos ayudan a explicar fenómenos muy diversos, desde la mejora en la toma de decisiones, o el desarrollo de la motivación y el aprendizaje, hasta algunos tan extremos como la distorsión de la realidad o los comportamientos no-adaptativos.

Además, comprender mejor las dinámicas del cerebro individual nos abre la posibilidad de poder avanzar en el conocimiento de otros fenómenos de tipo interpersonal, grupal y social para los que que hoy en día sólo disponemos de modelos descriptivos.